CDMX.- Más casos y mayor extensión en el territorio mexicano. El virus ha saltado de las costas tropicales, su ecosistema natural, y la onda expansiva está alcanzando cada vez más zonas del interior. El dengue es endémico de México desde los tiempos de la colonia, pero uno de los mosquitos que lo transmiten, el aedes aegypti, tradicionalmente se limitaba a las zonas calurosas y húmedas del trópico mexicano, como Veracruz u Oaxaca. El cambio climático –más calor y más lluvias– facilita que el insecto logre adaptarse a lugares alejados del mar y con mayor altura, como Guadalajara o Puebla, capitales del interior que ha registrado un aumento de casos respectivamente del 700% y el 1000% en lo que va de año.

“Lo preocupante es que ahora está llegando a las ciudades. Es un disparo enorme en el número de casos [22.992 en total], más los otros 100.000 probables. No hay un control de la plaga y es probable que no quieran emitir la alerta epidemiológica para no evitar el efecto llamada porque no da abasto”, apunta el epidemiólogo de la UNAM, José Luis Alfredo Mora Guevara. Desde la Secretaría de Salud de Jalisco descartan de momento emitir la alerta epidemiológica y se mantienen en el escalón anterior: aviso. “Ya conocemos lo que hace el brote y cuál es el serotipo, que es el uno y el dos [el dengue tiene cuatro variedades]. Además, no nos hemos visto rebasados en la atención a los pacientes”, sostiene Leandro Hernández Barrios, director de Vigilancia e Investigación Epidemiológica de la Secretaría.

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