En medio de descalificaciones a su padrón de militantes, la elección interna de Morena para renovar liderazgos será conforme a la convocatoria vigente; además, una encuesta para valorar a los mejor posicionados para la dirigencia nacional se aplicaría solamente a aquellos que ganen en su distrito el cargo de congresista nacional.

Así, los congresos distritales, a celebrarse del 12 al 27 de octubre, serán el filtro para definir qué aspirantes cuentan con respaldo en su distrito para poder ir por la dirigencia.

“Las asambleas distritales tienen que realizarse. Después veremos quiénes pueden participar en la elección. Quien no pase la asamblea distrital, pues no puede participar en la encuesta”, expuso Leonel Godoy, secretario de Organización.

La Convocatoria al III Congreso Nacional de Morena establece que del 12 al 27 de octubre se realicen los congresos distritales, en los que se elegirán 3 mil congresistas nacionales, quienes el 23 y 24 de noviembre votarán por el nuevo presidente y secretario general. Se estableció que se usará el padrón con corte al 20 de noviembre de 2017.

Las encuestas “no están descartadas”, indicó Héctor Díaz Polanco, presidente de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHyJ).

Ambos informaron que irán a la elección con un padrón de 2.6 millones de afiliados hasta 2017, el cual será publicado el 2 de octubre. Festejaron que hubo acuerdos de unidad, mismos que respaldó la dirigente Yeidckol Polevnsky, aunque su contrincante, Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional —órgano cuya validez fue objetado ayer— no expresó su postura y salió sin dar entrevistas.

Sin embargo, Polevnsky anticipó los posibles desacuerdos en el tema de las encuestas para definir la dirigencia, pues “hay compañeros que piden que se apoye la propuesta del Presidente y [que] se haga una encuesta. Hay quienes no le entienden y están diciendo que no”, advirtió.

Danza de cifras en el padrón. Aunque a su llegada Polevnsky denunció la falta de certeza que implicaría seguir con el proceso como fue convocado, con un padrón “100% manoseado”, al final declaró que será revisado. Según la dirigente, después de un año cuatro meses de denunciar que el exsecretario de Organización y hoy coordinador de los superdelegados del gobierno federal, Gabriel García, no entregaba el padrón, “ya ocurrió y consistió en dos computadoras vacías y dos cajas, cada una con 300 mil registros de afiliación. El padrón está 100% manoseado, inválido y no genera certidumbre, pues se cerró cuando iba en 1.8 militantes y es inexplicable que ahora sean 3.1 millones de morenistas”, acusó.

Las dudas sobre el padrón y el proceso con congresos distritales fueron puestas sobre la mesa por el coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado, quien acusó que a dos semanas de que inicien es un misterio. “Es preocupante” que a días de las asambleas distritales nadie pueda conocer la condición de su militancia, dijo.

El Universal