• Datos oficiales revelan que de 7.100 migrantes se adentraron en el Darién en el primer trimestre de este año.

PANAMÁ.- El creciente flujo migratorio irregular a través de la selva del Darién debe ser controlado por Colombia, según aspiraciones del gobierno de Panamá.

Advierte el director del istmeño Servicio Nacional de Fronterasb – Senafront, Oriel Ortega, que se trabaja en un memorando de entendimiento para lograr un flujo controlado por la frontera que es diferente a la de cualquier país de América

‘La frontera de Panamá con Colombia son 266 kilómetros de selva, donde una situación de seguridad se vuelve una situación humanitaria’, dijo Ortega a la televisora local TVN.

Según Ortega de 2014 a la fecha se ha registrado el paso irregular de 111.550 migrantes por el agreste territorio, también conocido como el Tapón del Darién, donde el pasado fin de semana murieron ahogados cuatro extranjeros.

El funcionario panameño precisó que esos casos están en manos del Ministerio Público, pero adelantó que los cuerpos recién encontrados estaban en tal grado de descomposición que resultó imposible identificarlos.

Los cadáveres en ese estado son trasladados hasta la morgue del Darién, a la espera de que algún familiar acuda a reclamar un cuerpo, y se verifique con un análisis de ADN, pues rara vez las víctimas andan con sus documentos.

El Darién es una jungla tropical de 575.000 hectáreas, surcadas por ríos caudalosos, relieve escarpado, presencia de animales salvajes y estructuras del crimen organizado.

Datos oficiales revelan que de 7.100 migrantes se adentraron en el Darién en el primer trimestre de este año, tras un 2020 de poco movimiento por la pandemia de COVID-19, y ahora amenazan con desbordar los centros de acogida.

LA LIBERTAD