MÉXICO.- Estos fueron algunos de los estridentes gritos desesperados que pedían apoyo y ambulancias por elementos masacrados durante una emboscada en México.

Ocho policías estatales y cinco agente investigadores mexicanos murieron en dos masacres ocurridas en el municipio de Coatepec Harinas, en el estado de México el jueves por la tarde.

Después de la primera emboscada contra agentes de la Fiscalía y Secretaría de Seguridad estatal, se registró otro ataque armado en el municipio vecino de Almoloya de Alquisiras, donde cuatro policías estatales que acudían al apoyo de sus compañeros fueron acribillados a balazos por otro grupo de sicarios.

Las fotos publicadas en las redes sociales mostraban cuerpos inertes ensangrentados de los oficiales esparcidos en la escena del crimen, junto a una camioneta blanca y una patrulla oficial con agujeros de ráfagas de bala.

Los ataques a la policía se han convertido en una rutina en México a medida que se prolongan las tribulaciones del país con los cárteles de la droga y el crimen organizado y la tasa de asesinatos sigue siendo obstinadamente alta. Al menos 524 policías mexicanos fueron asesinados en 2020, según la ONG contra el crimen Causa en Común.

El presidente Andrés Manuel López Obrador se comprometió a pacificar al país con un enfoque menos conflictivo “abrazos, no balazos”.

THE GUARDIAN / SE UNO NOTICIAS