San Cristóbal de Las Casas. Las condiciones de los migrantes de Centroamérica hacia México son comparables a las que se viven en zonas de guerra en Siria, Afganistán y Sudán del Sur, afirmó Jan Egeland, Secretario General del Consejo Noruego para Refugiados (NRC, por sus siglas en inglés).

Egeland, quien llegó a Tapachula para recorrer la frontera de México con Guatemala, con el propósito de observar el fenómeno migratorio, comentó que tan sólo en 2018 fueron asesinadas 10 mil 500 personas en Centroamérica y otras 700 mil se han desplazados internamente.

Este lunes recorrió oficinas del Instituto Nacional de Migración (INM), la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), el albergue Jesús el Buen Pastor, el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova y la Estación Migratoria Siglo 21, donde cientos de africanos llevan más de un mes en plantón para existe libre tránsito por el país.

Luego de lamentar la decisión del gobierno de Estados Unidos de negar asilo a los migrantes, manifestó que los acuerdos de tercer país seguro son inoperantes y dejan sin protección a miles de personas que huyen de situaciones de violencia e inclusive de zonas controladas por grupos armados, principalmente en Guatemala, El Salvador y Honduras.

El representante del NRC expresó su preocupación por la situación de los migrantes en la frontera sur de México, ya que “irse o quedarse y morir son las únicas opciones que les quedan a miles de personas en el norte de Centroamérica”, explicó.

“Las medidas ineficientes, costosas y abusivas en los controles fronterizos, junto con la contraproducente retórica política de los Estados Unidos, deben ser reemplazadas por la solidaridad y el apoyo a sus propios vecinos vulnerables”, aclaró.

Sobre el muro fronterizo que quiere construir el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la militarización de la frontera sur de México, con el despliegue de la Guardia Nacional, dijo que se está orillando a los migrantes a tomar caminos más costosos y peligrosos.

Exhortó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a emprender un plan para brindar ayuda humanitaria para los migrantes, pues las organizaciones no gubernamentales carecen de recursos suficientes.

La Jornada