Como si se tratara de una bomba de tiempo, en los primeros nueve meses de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador han detonado 11 crisis en el sector Salud, en su mayoría relacionadas con la austeridad republicana, pero no por falta de recursos, sino por el ejercicio de éstos, coinciden especialistas.

La primera crisis se desató el 9 de abril: médicos residentes marcharon para denunciar un retraso en sus pagos y descuentos.

En abril, mayo y junio fueron los mayores conflictos: pacientes con VIH protestaron para exigir abasto de medicamentos antirretrovirales; en un acto sin precedentes, directores de nueve Institutos Nacionales de Salud denunciaron que Hacienda congeló recursos aprobados en el PEF, por lo que apenas tenían dinero para operar durante dos meses.

Al inicio de la Cuarta Transformación, IMSS e ISSSTE también protagonizaron crisis: el ISSSTE se declaró en riesgo de quiebra.

Tras el Primer Informe de Gobierno, los especialistas advierten que el principal reto en materia de salud para el Presidente será dar acceso a los servicios sanitarios a 20 millones de personas que no cuentan con ningún tipo de seguridad social y detallar cómo se reorganizará el sistema.

EL Universal